Para conocer el origen del Descenso Internacional del Sella, hay que remontarse al año 1929, cuando Dionisio de la Huerta, decidió hacer una excursión en piragua por el río Piloña, desde Coya hasta Infiesto, durante sus vacaciones de verano en su casa familiar en Coya. En aquella aventura le acompañaron un grupo de amigos, recorriendo durante más de dos horas el trayecto de 5 kilómetros.

Con la experiencia de aquella aventura, Dionisio trató de convencer a sus amigos Alfonso Argüelles y Manés Fernández para que le acompañaran a descender el Sella desde Arriondas, río abajo. Este primer descenso por el Sella estuvo lleno de paradas para vaciar la piragua del agua que tenía dentro y llenar el estómago con algún que otro bocadillo, mientras que un grupo de amigos seguían sus avances desde un autocar por la carretera que une Arriondas con Ribadesella. La noche se les echó encima, por lo que en Soto de Dueñas, se vieron obligados a dar por finalizado este descenso y dejarlo para otra ocasión. Habían recorrido 14 kilómetros durante 7 horas en las que disfrutaron de las aguas del Sella y del paisaje que lo rodea.

Dionisio, y las aventuras que organizaba, fue durante un tiempo tema de conversación en Infiesto. Aún sin saberlo, aquella aventura había supuesto la semilla del actual Descenso del Sella y de la Fiesta de las Piragüas. Dionisio, no conforme con la experiencia vivida, realizó en el año 1930 el trayecto completo desde Coya hasta Arriondas, y finalmente, en el año 1931, llegó hasta Ribadesella.

Fue en el año 1932 cuando quedaron ubicadas definitivamente la salida y meta del descenso en Arriondas y Ribadesella, respectivamente. En este año, tuvo lugar la primera edición de carácter competitivo, en la que tomaron salida trece palistas provenientes de Oviedo, Gijón, Ribadesella e Infiesto. Las primeras inscripciones de palistas de fuera de la comunidad llegaron en el año 1935.

Descenso del Sella estuvo durante unos años sin realizarse (entre 1936 y 1943) debido a la Guerra Civil Española y a la postguerra, reanudándose el 11 de agosto de 1944, edición en la que sólo 11 piraguas tomaron la salida.

Se puede decir que el Descenso del Sella pasó a tener carácter internacional en el año 1951, cuando por primera vez en su historia cuenta con competidores extranjeros entre los deportistas inscritos. Italianos, portugueses y franceses se encontraban entre los inscritos. Es en 1955 cuando se inscribe el primer equipo de otro continente: el equipo de Cuba.

El año 1960, marca un hito en la historia del Descenso, ya que en ese año se creó la Federación Española de Piragüismo. Se escuchaba así un requerimiento que Dionisio de la Huerta llevaba tiempo solicitando, separar definitivamente la Federación Española de Piragüismo de la de Remo, y garantizando el futuro de la Fiesta de las Piraguas.

De esa época a esta parte, el Descenso del Sella ha ido creciendo y aumentando su prestigio. Cuenta en la actualidad con una participación que supera el millar de palistas y batiendo, año a año records de participación. En la actualidad, está considerada, si no la que más, una de las pruebas más importantes del mundo en el panorama internacional de descenso de ríos.